Algo que tenía guardado por ahí.
Me culpo,
porque claro que debí haberte buscado cada vez que te ibas enojado,
claro que debí haberte dicho lo mucho que te extrañaba después de cada tonta pelea, debí haberte contado lo mucho que me gustaba escuchar tu risa por mis chistes estúpidos, cómo me encantaba que me contaras de tu día, cómo hacías mis días más alegres…
Joder, me culpo porque te perdí y ahora encuentro muchos “debí” y pocos “hice”.
